Andando mundos

Blog de andanzas, viajes y experiencias

Roma (II): por qué quiero volver

5 comentarios

roma-ii-0Si bien los aluviones de turistas y de vendedores ambulantes, el acoso constante de mozos y la cuestionable limpieza de la Urbe me hicieron quererla un poco menos, el encanto sigue en pié gracias a otros tantos detalles romanos. No voy a nombrar lo que es evidente que me llama de Roma (el Coliseo, la cúpula de la Basílica de San Pedro, el café y los helados), sino esos pequeños detalles que me hacen sacar foto tras foto e impacientar a mi acompañante de viaje.

1- Las callecitas

Por más mapa que uno tenga, es difícil no perderse en Roma. Los años de historia se ve en el trazado extremadamente irregular de la ciudad, sobre todo en las zonas más antiguas. Gracias a esto, abundan las callecitas estrechas con edificios altos que las hacen pasar el día bajo las sombras. En algunas incluso no hay veredas, y las puertas de las casas terminan directamente en la calle. En otras, donde la vereda tiene al menos un par de metros, es casi seguro encontrar una mesita y sillas donde sentarse a tomar algo y ver la gente pasar.

roma-ii-00roma-ii-1

Restaurant en la calle

Restaurant en la calle

2- El verde escondido

A primera vista, Roma puede parecer una ciudad poco verde. Muchos edificios, muchas ruinas, muchas iglesias, muchas calles, pero pocos parques y árboles. A menos que uno esté cerca de la Villa Borghese, encontrar una plaza donde hacer un picnic un mediodía puede parecer tarea difícil. Qué sorpresa me llevé entonces al ver casas cubiertas de enredaderas del techo al piso, varios pisos de ramas enmarañadas y cubiertas de hojas verdes. Además de darle un encanto particular a las casas, me imagino que las aísla un poco del calor y el ruido externos.

roma-ii-5roma-ii-7roma-ii-6

3- Los perfiles

La mezcla de edificios imperiales, medievales, clásicos y modernos no se ve sólo en las calles, sino también en las alturas. Desde los varios puntos panorámicos de Roma se puede observar esta mezcla de estilos que resultan en perfiles muy eclécticos y donde a veces casi no es posible diferenciar qué parte corresponde a qué edificación.

roma-ii-4roma-ii-3

4- Los detalles sorpresa

Dicen que el encanto está en los detalles, ¿no? En Roma me topé con varios que me llamaron la atención. Como esta librería antiquísima que encontré cuando andaba perdida por Campo dei Fiori, o un reloj de agua que está medio escondido en la Villa Borghese. Por suerte siempre quedan más por descubrir en la próxima visita.

roma-ii-8roma-ii-9

* Como toda ciudad capital, creo que Roma no es representativa de Italia. A pesar de mi relación amor-odio estoy segura que volveré a visitarla (porque tiré de nuevo la monedita, obvio), pero si tengo que elegir un recorrido italiano, me quedo con el interior. ¿Les dio un poco de curiosidad? En la próxima entrega 🙂

Anuncios

5 pensamientos en “Roma (II): por qué quiero volver

  1. Laurita querida
    qué linda estás !! tan hermosa una europea !!
    Guillermo padre me dice “laura no vuelve a la Argentina, vas a ver que un alemán la enamora y se enamora…”
    te mandamos muchos besos. analía

  2. Pingback: La otra Italia | Andando mundos

  3. Really nice pictures *stunning* Rome must be a fantastic place for relaxing and sightseeing 🙂

Dejá tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s