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Ekaterimburgo fugaz

1 comentario

DSC_0687Después de la segunda noche en el tren, empiezo a tomarle el gusto a dormir en medio del zarandeo. Me desperté a las 9 y ya habíamos cruzado los Urales, la frontera geográfica entre Asia y Europa. ¡Estoy en Asia! No la Asia que uno se imagina, con personas de rasgos orientales, calor y playas paradisíacas. En esta Asia llueve, hace un poco de frío y de playas ni noticias.

A primera vista, Ekaterimburgo me parece una ciudad no muy atractiva: mucha gente, muchísimos autos, mucho cemento y poco verde. En las siguientes cortas horas de mi estadía, no logré ver mucho más que eso. Por querer sacar los pasajes antes de que se terminen los más baratos (agosto es el mes de vacaciones en Rusia y muchos aprovechan para viajar y visitar a su familia en otras ciudades) y una pobre planificación de mi parte, Ekaterimburgo se transformó en una parada más bien técnica de menos de 24 horas. Y qué puedo decir, no es como que me arrepienta…

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DSC_0689El hostel, como el resto de los que he visto hasta ahora en Rusia, es más bien un departamento que hace las veces de guesthouse. Sin instrucciones muy precisas o incluso un mapa detallado, a veces se hace muy difícil encontrar el destino, que no tiene siquiera un cartel en la puerta indicando que efectivamente ahí hay un hostel. Parece que la legislación rusa no es muy clara respecto de este tipo de establecimientos, y por ende están un poco escondidos y camuflados como departamentos privados. A veces ¡ni los vecinos saben que existen! El departamento en cuestión son dos cuartos, una mini cocina, un aún más mini baño y hay un tercer cuarto que parece ser la oficina, pero después descubrí que era la habitación del padre? suegro? de la dueña del hostel, un señor de edad muy avanzada y con bastón que hacía las veces de sereno o recepción 24 horas.

Ekaterimburgo fue fundada en 1723 y rápidamente ganó importancia como centro industrial de Rusia y, al mismo tiempo, como fortaleza en la frontera entre Asia y Europa. Con la llegada del tren Trans-Siberiano este rol central se acentuó, pero en mi cabeza la importancia de la ciudad se debía más a un evento histórico relativamente reciente. Bajo una lluvia finita, pero de esas que después de un rato te dejan empapado, fui rumbo a la Iglesia sobre la sangre*, que fue construida en 2000-2003 en el sitio donde hasta 1977 se encontraba la casa Ipátiev, en cuyo sótano asesinaron a Nicolás II, su familia y algunos sirvientes. La historia es un poco de novela: luego de la Revolución Bolchevique de 1918, el nuevo grupo en el poder decidió primero transportar a los Romanov a Ekaterimburgo, con el fin de alejarlos de Moscú y los partidarios del Imperio. Luego de algunas órdenes y contraórdenes, finalmente se decidió asesinarlos y deshacerse de los cuerpos en una mina en las afueras de Ekaterimburgo. Fueron encontrados recién en 1979 y en 2000 canonizados por la iglesia ortodoxa rusa. Si bien de reciente construcción y poco relacionada con los hechos históricos, la iglesia se impone por su tamaño, sus cúpulas doradas y su significado. Probablemente el hecho de visitarla bajo un cielo encapotado le sumó un poco más de escalofríos a la experiencia.

DSC_0660DSC_0664DSC_0662Como ya mencioné, la estancia en Ekaterimburgo fue corta y pasada por agua. El poco tiempo disponible me permitió darle una mirada rápida a la ópera, a los edificios más representativos de la ciudad, y a dos curiosidades locales. La primera, un monumento nada más y nada menos que al teclado. Sí, ¡al teclado! Básicamente son teclas de cemento en el suelo, formando el teclado qwerty. Lo más llamativo no me pareció tanto el motivo elegido – aunque hay que aceptar que es bastante peculiar, por decir algo – sino el hecho de que se encuentre en la barranca del río, un lugar alejado de la calle principal y del típico circuito turístico. Me intriga saber qué motivó la elección de la locación casi más que la del agasajado.

DSC_0676DSC_0677Cerca del teclado gigante encontré la segunda perlita de Ekaterimburgo: la cañería de entrada… ¡a la guarida de las Tortugas Ninjas! Desconozco si este será el escondite original y único de Miguel Angel, Rafael, Donatello, Leonardo y Splinter, pero hay que reconocer que tener su centro de operaciones en medio de Siberia no sería mala idea.

DSC_0685Después del paseo, de nuevo al tren. Esta vez por 24 horas hacia Novosibirsk, dejando definitivamente Europa atrás para descubrir Asia.

* El nombre oficial es Iglesia sobre la sangre en honor de todos los santos resplandeciente en la tierra rusa.

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Un pensamiento en “Ekaterimburgo fugaz

  1. Muy buenas fotos y mejores historias! me mato el teclado ahiii jaja y ni hablar la guarida de las tortugas ninjas!! jajaj

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